Otra jornada de viaje y otra pesadilla. La carretera que lleva a Sibiu también está en obras, y el viaje se hace eterno. La ventaja de ir tan lento es que podemos admirar todas las poblaciones de la zona. Visitamos Biertan por ser la más conocida, pero en el trayecto hay innumerables iglesias fortificadas igual de bellas, para terminar con Medias, a caballo entre el encanto de su centro histórico medieval y sus fábricas abandonadas y derruidas, que al menos para mi tienen un atractivo indudable. SI dispusiéramos de más tiempo debería ser parada obligada.
Llegamos a sibiu, donde nos espera nuestra amiga Lili, cansados y nos recibe un calor extremo y un festival de heavy metal (ART festival). Todo esto no nos deja disfrutar de la rápida visita a Sibiu. Aun así visitamos los principales monumentos y subimos a la torre entre el estruendo de las guitarras. Sibiu también hubiera merecido algo más de tiempo para verlo. Por la tarde ponemos rumbo a Sibiel, donde tenemos nuestro alojamiento.
