Datos prácticos: Otra información práctica

Como todos imaginaréis, el idioma oficial es el rumano, que es de origen latino. Tiene muchas similitudes con el italiano, alguna con el valenciano y con el castellano. Resulta más o menos legible pero difícilmente entendible, ya que los rumanos hablan a toda velocidad. Entre la gente joven se puede encontrar a alguien que hable inglés, italiano o incluso español. Entre los mayores de 40 es prácticamente imposible. Para resolver este problema, yo instalé el traductor de Google en el móvil. Algo ayudó.

Dada el alto nivel de inmigración que hay en Rumanía, las ofertas en telefonía móvil son muy tentadoras (para poder llamar al extranjero). Yo, nada más llegar, compré una tarjeta rumana con 150 minutos en llamadas internacionales, y no los gasté todos. Si se puede pillar una oferta con megas de internet, pues mejor que mejor. Que yo conozca, en el país operan Orange, Vodafone y Cosmote.

En cuanto a los rumanos, nosotros encontramos de todo, desde personas maravillosas hasta gente de lo más arisca. Curiosamente, los ariscos siempre estaban en posiciones de atención al público (restaurantes, hoteles, servicios públicos, etc). Afortunadamente, mis dos amigos rumanos me confirmaron que no había sido una excepción lo que me pasó. Aunque visto el nivel de vida del país, tienen sus razones para estar enfadados.