Nos levantamos y vamos a ver la garganta de Bicaz, un desfiladero impresionante salpicado de puestos de souvernirs. La excursión se puede hacer a pie (son cinco km) pero con las nenas decidimos coger el coche, ya que todo el trayecto es por la carretera. Hay numerosas rutas de senderismo que parten a uno y otro lado. Hacemos un pequeño tramo de una de ellas con baño en el rio incluido.
Para comer volvemos a Lacu Rosu y elegimos el restaurante Panorama, que como dice su nombre tiene unas vistas impresionantes sobre el lago. Comemos los 4 por unos 70 lei. Por la tarde, después de un aguacero espectacular, salimos a dar un paseo por el lago y nos compramos un dulce típico, con el sabor de una toña, recién hecho al carbón (10lei). Los lugareños hacen cola para comprarlo, y es normal, porque está delicioso.
Para comer volvemos a Lacu Rosu y elegimos el restaurante Panorama, que como dice su nombre tiene unas vistas impresionantes sobre el lago. Comemos los 4 por unos 70 lei. Por la tarde, después de un aguacero espectacular, salimos a dar un paseo por el lago y nos compramos un dulce típico, con el sabor de una toña, recién hecho al carbón (10lei). Los lugareños hacen cola para comprarlo, y es normal, porque está delicioso.
